Evaluación del dolor

La Osteoartritis es, por definición, una enfermedad dolorosa que crea una impotencia funcional y limita las actividades habituales hasta convertirse en una verdadera minusvalía.
Para orientar el tratamiento, la evaluación del dolor es una etapa esencial para abordar la enfermedad.

Sin embargo, el dolor es un fenómeno subjetivo difícil de medir. Es preferible que lo realice el propio paciente para evitar el riesgo de subestimación por parte del personal sanitario. Aquí reside, precisamente, el interés de un método de auto-evaluación que, para ser válido, tiene que entenderse fácil y rápidamente, ha de poder aplicarse a una amplia población, reproducirse en un mismo paciente y tiene que ser sencillo de utilizar.

La Escala Visual Analógica (EVA)

Escala Visual Analógica (EVA)

La EVA es una escala de auto-evaluación sensible, reproductible y fiable, validada para los dolores agudos o crónicos. Su utilización permite no sólo cuantificar el dolor, sino también medir el alivio.

Se presenta en forma de una regleta con dos caras, que va desde “nada de dolor hasta dolor máximo” por el lado del paciente y codificado* 0 a 10 en la cara del personal sanitario. El paciente señala el que estima que es su nivel de dolor, y el personal sanitario evalúa la intensidad correspondiente.
Sólo se puede utilizar con los pacientes que comuniquen y tengan capacidad de abstracción. Requiere un tiempo de explicación a los pacientes y una medida para cada zona dolorosa.

La EVA resulta limitada en las personas, normalmente ancianas, que presentan trastornos cognitivos, visuales y con capacidades reducidas para comprender las instrucciones.
Aquí le proponemos una EVA electrónica, que se utiliza en su pantalla, durante la consulta.
Haga clic en el siguiente vínculo para abrir una escala por el lado correspondiente al paciente. Déjele que haga clic en el que él estime que sea su nivel doloroso: la escala le presentará, luego, el resultado obtenido.

* El tamaño de la regleta, normalmente de 10 cm, no influye en el resultado. Ref. Kempf C et al. Evaluación de la intensidad dolorosa mediante una escala visual analógica en micro-ordenador de bolsillo = Measuring pain intensity with a visual analog scale a miniature electronic scale. Douleurs, 2001, vol 2, n°5 pp 221-225. 

DOLOPLUS 2, escala de hetero-evaluación de la persona anciana

La prevalencia elevada del color en la persona anciana es una noción perfectamente admitida en la actualidad. La proporción de personas ancianas con dolores crónicos es de aproximadamente el 60%, de las que un tercio padece dolores severos; prevalencia que puede alcanzar al 80 % al final de su vida.

Aunque una auto-evaluación del dolor sea el método más apropiado para paliar el riesgo de subestimación del personal médico, en las personas ancianas resulta limitada:

  • Capacidad de abstracción a menudo insuficiente para una EVA (regleta-cursor-dolor-nota- intensidad) o una escala de vocabulario;
  • Trastornos de la memoria que hacen difícil la utilización de la escala verbal relativa que permite comparar 2 sensaciones en momentos distintos;
  • Falta de sensibilidad o especificidad vinculada al temor de molestar o prejuicios, ante la medición más de las consecuencias que de la propia intensidad, ante la sobreestimación en caso de ansiedad…

Por este motivo se recurre a una escala de hetero-evaluación comportamental en las personas ancianas con problemas de comunicación verbal. DOLOPLUS 2 es una ficha de observación con 10 puntos (5 somáticos, 2 psicomotores y 3 psicosociales puntuados de 0 a 3 cada uno).
Una puntuación ≥ 5 sobre 30, señala la presencia de un dolor fuerte.

Le proponemos, aquí, que utilice esta escala en formato electrónico durante la consulta. Haga clic en el siguiente vínculo para abrir la escala y marque las respuestas directamente en la pantalla para calcular la puntuación de su paciente.

Doloplus manual de uso:

 “Cualquier cambio de comportamiento en una persona anciana debe hacernos pensar en el dolor”

  • Utilizable en una estructura médica o en el domicilio; en el domicilio basarse en la familia u otros actores próximos tras haber integrado la escala en el expediente de seguimiento del paciente.
  • No puntuar un punto que parece inadaptado: no es necesario tener una respuesta a todos los puntos.
  • Establecer una cinética de las puntuaciones (al igual que la TA y la temperatura) para seguir la evolución del dolor.
  • Si la persona es comunicativa preferir las herramientas de auto-evaluación.

Campo léxico Doloplus:

  • Quejas somáticas: dolores expresados mediante la palabra, los gestos, los gritos, los llantos o los gemidos.
  • Posición antiálgica: posición inhabitual para evitar o aliviar el dolor.
  • Protección de las zonas dolorosas: se trata de una actitud de defensa.
  • Mímica: expresión del rostro y la mirada en caso de dolor.
  • Comunicación: puede ser verbal o no verbal.
  • Problemas del comportamiento: agresividad, agitación, indiferencia, confusión, regresión, solicitud de eutanasia,… 

 

Referencias
- Anaes. Évaluation et prise en charge thérapeutique de la douleur chez les personnes âgées ayant des troubles de la communication verbale. Octobre 2001.