Osteoartritis cervical

El tratamiento de las manifestaciones de la Osteoartritis cervical, a parte de sus complicaciones, es esencialmente médica.
Asocia medios no farmacológicos y farmacológicos.

Tratamientos no farmacológicos

collarín cervical

Tratamiento ortésico
Puede utilizarse un collarín cervical durante los episodios dolorosos.
El grado de contención será variable en función de la intensidad de los dolores: collarines de espuma simple, con o sin refuerzo rígido o apoyo del mentón anterior.

Educación del paciente
El aprendizaje de las medidas preventivas forma parte de la educación del paciente. Esta educación reúne las nociones transmitidas a los pacientes, destinadas a modificar sus costumbres posturales potencialmente nocivas. Se tienen que dar consejos de sujeción de la columna cervical para evitar los movimientos amplios del cuello y llevar cargas pesadas.

Reeducación
El descanso se impone durante los episodios dolorosos.
La kinesiterapia practicada durante los accesos dolorosos, utiliza distintas técnicas: masajes relajantes, fisioterapia por parafangoterapia, ondas cortas e infrarrojos. Entre los accesos, la kinesiterapia asocia reeducación activa y pasiva, con trabajo propioceptivo, dominio de las técnicas de ahorro. Se le explicarán los ejercicios al paciente para que pueda reproducirlos periódicamente en su domicilio.


Manipulaciones vertebrales
Las publicaciones relativas a las manipulaciones vertebrales son numerosas y muy contradictorias. Según las recomendaciones procedentes del banco de datos Cochrane: “Las manipulaciones practicadas de forma aislada no están indicadas, ya que es su asociación con otras técnicas de movilización y ejercicios la que permite obtener los mejores resultados”.

Siempre las debe de realizar un médico bien formado, y siempre que no haya ninguna contraindicación. Pueden darse algunas complicaciones graves (paresias, disección de la arteria vertebral, sorderas transitorias).

Tracciones cervicales
Las tracciones cervicales, realizadas en la cama a lo largo de varias horas en un medio hospitalario, o en una consulta médica en una mesa apropiada, parecen tener un efecto analgésico, sin embargo, los estudios clínicos existentes se han considerado insuficientes y no existen recomendaciones relativas a este tipo de técnicas en la cervico-osteoartritis.

Tratamientos farmacológicos

Analgésicos, AINE
Siempre se recurre en primer lugar a los analgésicos de grado 1: el paracetamol sigue siendo el producto más utilizado, a menudo a largo plazo. Cuando hay dolores más importantes, se pueden utilizar derivados opioides menores (eventualmente asociados al paracetamol). Las tomas de analgésicos han de ser regulares y sistemáticas.

Los anti-inflamatorios no esteroideos sólo se utilizan durante los episodios dolorosos más agudos, y con gran precaución en las personas ancianas. Pueden asociarse a un gastro-protector o sustituirse por un coxib respetando las eventuales contraindicaciones.

La corticoterapia puede utilizarse en la cervico-osteoartritis no complicada durante los accesos en caso de que existan contraindicaciones a los AINE. Se tendrá que privilegiar una cura corta, en general administrada a una dosis de 1mg/kg por vía oral.

Los miorrelajantes son útiles durante los accesos agudos, pero pueden favorecer la somnolencia. Su receta tendrá que ser particularmente prudente en las personas activas (conducción automóvil) y en las personas ancianas (riesgo de caídas). Su ingestión fuera de los accesos dolorosos será sobre todo vespertina. Se pueden utilizar anti-depresores en caso de repercusión psíquica del dolor crónico.

Infiltraciones raquidianas
Las infiltraciones cervicales no están indicadas en la cervicalgia artrósica no complicada.
Sin embargo, en caso de neuralgia cervicobranquial asociada, resistente a los AINE y a la corticoterapia oral, se efectúan infiltraciones de hidrocortisona por vía lumbar seguidas de una basculación (Trendelenburgo) efectuadas durante una corta hospitalización. Las inyecciones foraminales están contraindicadas.

Tratamiento quirúrgico

El tratamiento quirúrgico se reserva para las formas complicadas: mielopatía cervicoartrósica o neuralgia cervicobraquial por conflicto radicular-osteofítico.

El tratamiento quirúrgico de la mielopatía cervicoartrósica está indicado en caso de fracaso de las medidas médicas, es decir, en caso de agravación de un déficit neurológico o de la reaparición de un déficit que había mermado anteriormente en respuesta a un tratamiento médico.
El objetivo es la descompresión medular.

La intervención realizada es el mejor pronóstico si el déficit neurológico es reciente. Al parecer, al final tan sólo se opera a un pequeño porcentaje de pacientes que padecen mielopatía cervicoartrósica.
Actualmente las complicaciones de esta cirugía son raras (agravación del déficit, déficit radicular nuevo, tetraplejia).

Mielopatía cervicoartrósica

Mielopatía cervicoartrósica, resonancia magnética T2, corte sagital

Referencias
- Tiffreau V et coll. Traitements physiques et cervicalgies communes. Revue du rhumatisme 2004 ; 71(8) : 715-720.
- Gross M. Kinésithérapie des cervicalgies. Encyclopédie medicochirurgicale Kinésithérapie-Médecine physique-Réadaptation [26-294-C-10].